El camino de enseñar: aprendizaje basado en proyectos

“Es que nuestra educación nos ha enseñado a separar, compartimentar, aislar y no a unir los conocimientos: nos hace así concebir nuestra humanidad de modo insular, fuera del cosmos que nos rodea y de la materia física de la que estamos constituidos.”

Los principios fundamentales de la educación del siglo XXIConversaciones con Edgar Morin


Esta afirmación de Morin es una buena base para cuestionarse acerca de los distintos métodos de enseñanza y, por ende, de aprendizaje que todo docente desarrolla durante los diferentes ciclos lectivos. Las respuestas serán múltiples y variadas, y es probable que algunas no lleguen a dar una explicación que satisfaga y complete la interrogante.

Hoy vamos a contar sobre una metodología con más de 100 años que día a día suma más adeptos y que cuenta con una sólida fundamentación y múltiples ejemplos de aplicación.

 

El Aprendizaje Basado en Proyectos

Fue William Kilpatrick, discípulo del filósofo Dewey, quien en 1920 publicó su ensayo El Método del Proyecto con el objetivo de dotar a la actividad escolar de sentido y utilidad. Desde entonces y hasta la fecha, varios autores han profundizado y aportado muchísimas aclaraciones actualizando este enfoque original.

En la actualidad esta práctica es una de las más innovadoras en todos los niveles educativos, particularmente en los básicos, aunque con una reciente y creciente apropiación por parte de los superiores.

La aplicación de esta metodología y desarrollo de la misma, al igual que el trabajo hecho por uno mismo, derivan de la constatación pragmática que nos permite afirmar que el entendimiento de los conceptos es más directo cuando un estudiante ve las consecuencias y es parte directa del proceso.

«Cuando un niño puede relacionar lo que aprende con sus propias experiencias, su interés vital se despierta, su memoria se activa y lo aprendido se vuelve suyo.”

Rudolf Steiner

Podemos repetir la afirmación de Steiner sosteniendo que cuando un estudiante, sin importar su edad, transita por un proceso siendo parte del mismo, su planteo, búsqueda de soluciones y resultados obtenidos, no solo perduran sino que despiertan pasiones en muchos de ellos.

El aprendizaje basado en proyectos es una herramienta metodológica muy útil que facilita a los alumnos la adquisición de conocimientos y competencias clave para el siglo XXI mediante la elaboración de proyectos que dan respuesta a situaciones de la vida real. Esto implica el aprender haciendo, donde el rol de los estudiantes adquiere un papel protagónico a lo largo del proceso, con autonomía y responsabilidad, asumiendo tareas indispensables (como buscar, definir, elegir, discutir, fallar, corregir, aplicar y probar) mientras el docente desempeña un doble rol como facilitador y administrador del proyecto.

La importancia del trabajo por proyectos

La clave para el éxito de la aplicación de esta metodología está claramente ligada al papel que juega el docente y su claridad, comprensión y manejo de la herramienta. El proyecto apunta a enseñar contenido significativo contemplado los estándares de aprendizaje y las competencias claves de la materia, dándole a su vez la capacidad de tocar temas transversales ya que su interdiscipilinidad rápidamente queda en evidencia.

Los estudiantes construyen su conocimiento a través de una tarea específica.

Swiden (2013)

Con esta reflexión se puede sintetizar el proceso de aprendizaje. La orientación debe enfrentar a los estudiantes a un problema predefinido, dándoles la posibilidad de que ellos mismos identifiquen que necesita una solución. Es vital que el problema sea auténtico, cercano a ellos y acorde a sus expectativas y conocimientos. La solución será fruto del trabajo producido por ellos mediante su presentación o ejecución, siendo recomendable compartir los resultados con una audiencia.

Durante el proceso de elaboración los estudiantes se abocan a la búsqueda de una solución. El alumno siente que lo que aprende es cercano a su realidad e importante para la misma. El docente, por su parte, es el gran facilitador y administrador del proceso.

El trabajo con proyectos permite al alumno desarrollar habilidades de trabajo productivo, así como de aprendizaje autónomo y mejora continua. También es un gran vehículo para introducir el trabajo con TIC y herramientas de artes gráficas.